domingo, 9 de abril de 2017

Historias del transporte público

Para muchos de nosotros el transporte público es la forma que más usamos para movernos por la ciudad, tantas horas arriba de esas maquinas hace que sea imposible que no pase algo interesante,
 hace algunos días iba parado, no sentado y bebiendo escuchando a los músicos callejeros como de costumbre.

Esta ocasión iba una persona sentada usando WhatsApp con la peculiaridad que estaba enviando mensajes de señas con una mujer.



EXTRA



Fumando por la ventana

viernes, 24 de marzo de 2017

Publicidad por SMS con SIM900L

Hace más de una semana compré un módulo SIM800L tenía o tengo hasta el momento tres cosas que quiero hacer con él.
También compré este regulador de voltaje XM1584 que leí era necesario.

¿Qué hacer con él?


  1. Hacer un marcador automático como el que compró Homero Simpson en alguno de sus capítulos y dejar algún mensaje a mi localidad tomando los números del directorio telefónico.
  2. Muy similar al anterior pero con SMS, que en este caso es el que traté de hacer.
  3. Un prototipo de coche bomba activado por alguna llamada.
  4. Usar el API de SimSimi para que responda los SMS con ella.
Siguiendo algunas instrucciones de http://www.minitronica.com/blog/enviando-sms-arduino-sim800l/ y modificando un poco el código para que se adaptara a lo que yo necesitaba.

Hice que el módulo enviara SMSs a números aleatorios de la clave lada de mi ciudad (614/Chihuahua) y (656/Ciudad Juárez) enviando los siguientes mensajes:



Este fue el impacto que tuvo en mi página de Facebook @UnaNocheSinCaguamas.
Un pico de 20 visitas totales y 3 likes en un día, durante los 3 días que estuvo funcionando.

Este es el código que utilicé: https://pastebin.com/ehACXq4X
Dos días después de dejar de enviar SMSs mi número fue suspendido, al marcar al *264 me indicaron ir a un Centro de Atención a Clientes Telcel, al acudir me comentaron que ya era imposible reactivar el número por actividades fraudulentas, por lo que si llego a hacer el marcador automático de Homero sera con un número que pueda desechar sin problema, no como este que era de uso personal.



Conclusión: No es rentable hacer publicidad de esta forma, a menos que sea para campañas políticas, porque ahí no importa que sea rentable, lo importante es gastar más dinero.


martes, 21 de marzo de 2017

Fotografías Kodak EC100

El día 12 de febrero llego mi novia con una misteriosa cámara "de las de antes" y me hizo darme cuenta de algo que no recordaba, que me gusta mucho tomar fotos y grabar vídeo, la primera cámara que usé era de vídeo (casete), me gustaba grabar cualquier cosa, hacíamos películas con mis compañeros de la primaria, luego la buscaré a ver si sigue viva. En cuanto la tuve en mis manos, abrí la parte del rollo cometiendo un error y desperdiciando algunas fotografías del rollo Kodak 400 - 36 exposiciones.
Volvía la sensación de solo tener 36 fotografías y no poder verlas sino hasta que fueran reveladas. En fin llegó el día en que se utilizaron las 36 exposiciones, antes de retirar el rollo, volví a abrir la parte del rollo echando a perder otra parte de las fotografías, luego lo cerré y regrese la cinta al rollo.
Al día siguiente llevamos el rollo la fotografía local y nos dijeron que volviera en 10 días.

Volvímos a los 10 días, me dijeron que no estaban y que volvieramops el viernes, fuimos el viernes y no estaban y nos dijeron que fueramos el lunes, fuimos el lunes y nos dijeron que aun no estaban que ya mañana las tenían y me pidieron mi número para llamarme cuando estuvieran, nunca me llamaron y fuimos al día miercoles y por fín estaban, 25 fotos.
Tomada por Alma sentado afuera del templo de San Carlos, creo que sostenía un cigarro en mis manos.
Alma y Yo ♥
Desorden en mi mesa de trabajo.
Uvaldo en la cafetería del OXXO del centro.
Alma con Benito, el perro de Uvaldo.
Rudo, mi animal.
Santuario de la Virgen de Guadalupe en Chihuahua, Chih.
Instituto Tecnológico de Chihuahua II
Uvaldo en bici.
Tomada por Alma sin que se diera cuenta, cegando a Changel.
Tomada por Uvaldo en el quiosco de la plaza principal, Aldama, Chih.
Uvaldo con cáscara de plátano porque ya se quedó arriba.
Rudo arriba de las escaleras.
Uvaldo y Yo antes de meternos en problemas.
Yo en problemas.
Alma leyendo en el templo de San Carlos.

Biografía Cazadores de microbios | Paul de Kruif


De regreso al pueblo después de comprar este libro se lo mostré a Sarai en el autobus y le hizo el feo, lamento decirte Sarai que está muy buena esta barbacoa.

Antonio van Leeuwenhoek


Así era el mundo hace doscientos cincuenta años, cuando nació Leeuwenhoek. El hombre apenas había empezado a sacudirse las supersticiones más obscuras, avergonzándose de su ignorancia. Era aquel un mundo en el que la ciencia ensayaba sus primeros pasos; la ciencia, que no es otra cosa sino el intento de encontrar la verdad mediante la observación cuidadosa y el razonamiento claro. Aquel mundo mandó a la hoguera a Servet por el abominable pecado de disecar un cuerpo humano, y condenó a Galileo a cadena perpetua por haber osado demostrar que la Tierra giraba alrededor del Sol.

Spallanzini


A pesar de su triunfo, Spallanzini hizo algo que sólo los hombres de ciencia de pura cepa saben hacer: intentó combatir sus propias ideas.

"La persistencia del sapo se debe no tanto a su insensibilidad al dolor, sino a la fuerza de su instinto de reproducción."

Pasteur


Gusanos perezosos que pendían de las ramas sin preocuparse de que hacían falta medias de seda para cubrir las piernas de las damas elegantes de todo el mundo.

En aquellos días sufrió una hemorragia cerebral que lo puso al borde de la muerte; sin embargo, al enterarse de que el gobierno, en vista de la gravedad de su estado, había suspendido la construcción de su nuevo laboratorio, se puso furioso y decidió seguir viviendo.

"Está en la mano del hombre hacer desaparecer de la faz de la Tierra las enfermedades parasitarias"

Koch


¿Cómo puedo curar la difteria, si desconozco su causa? ¿Si el doctor más sabio de toda Alemania tampoco la conoce?

Pensaba que lo único que un médico joven le incumbía era poner en práctica el caudal de conocimientos adquiridos en la Facultad.

Pasteur

Nos hablan de la corona de espinas que ciñe la frente de los locos que sueñan con transformar el mundo en el corto plazo de setenta años que la vida les concede.

Después que una persona ha sido mordida por un perro rabioso, pasan por lo menos unas cuantas semanas antes de  que la enfermedad se declare. El virus tiene que caminar desde la mordedura hasta el cerebro, lo que nos da tiempo para aplicar las catorce dosis y proteger a la persona mordida, y con toda celeridad Pasteur llamó a Roux y a Chamberland para que hicieran un primer ensayo en los perros.

Y en aquella tarde del 6 de julio de 1885, fue aplicada a un ser humano la primera inyección de microbios debilitados de rabia.

Metchnikoff


"Tengo cabeza, capacidad y talento natural. Mi ambición es llegar a ser un investigador notable".

Permaneció despierto noches enteras, con visiones panorámicas de toda clase de animales, desde cucarachas hasta elefantes, como hijos de un único y remoto antepasado infinitamente pequeño.

"Te pronto me convertí en patólogo" -escribió en su diario-. (Lo que resulta tan extraño como si un clarinetista, de buenas a primeras, anunciase que se había convertido en astro-físico.)"

¿Pero quién es el profesor Metchinkoff, que ni siquiera tiene título de médico? Es sólo un naturalista, un simple cazador de pulgas. ¿Qué puede saber acerca de la manera de prevenir las enfermedades?

Teobaldo Smith


Al graduarse quería, ante todo, convertirse en experimentador, pero le era forzoso pensar en ganarse la vida.

Teobaldo Smith tuvo que contentarse con un empleo modesto, y poco brillante, desde el punto de vista académico.

"Abril lluvioso, mayo florido y hermoso".



David Bruce


Así que Bruce se hizo médico militar, con la asignación de un sueldo de mil dólares anuales.

¿Hidenburg?

Prorrumpió en palabrotas intrascribibles, acabando por llamar en su ayuda a su mujer -que estaba en la cancha de tenis-, en la idea de que las mujeres entienden más de caldos que los hombres.

...negros en sus cinco sentidos... ...mártires de la ciencia.

Entonces, a Bruce se le ocurrió un plan ingenioso: se dirigió al hospital donde había una buena colección de pacientes con toda clase de enfermedades -exceptuando la del sueño-, y con triquiñuelas los convenció de que la operación los mejoraría. Así, este gran embustero de la sagrada causa de la microbiología, fue clavando sus agujas en negros con piernas rotas, con dolores de cabeza; en jóvenes recién circuncidados; en sus hermanos o hermanas cubiertos de bubas o de sarna, y de todos ellos extrajo líquido cefalorraquídeo.

Si la operación no los alivió, al menos sirvió para el fin deseado.

¿Podrían las moscas tse-tsé heredar de sus madres tripanosomas de la enfermedad del sueño? Era muy probable, si recordamos el extraño caso de las garrapatas madres, de Teobaldo Smith, que legaban a sus descendientes el microbio de la fiebre de Tejas. Pero las analogías son para los filósofos y los juristas.

Cuando existan grandes ejércitos que se ofrezcan para luchar contra la muerte con el mismo ardor con que ahora luchan unos contra otros, será porque capitanes como Bruce les enseñaron el camino.

Ronald Ross contra Grassi


El único consuelo que nos queda de este altercado científico, además de las vidas salvadas, es el convencimiento de que los cazadores de microbios son tan humanos com(rn)o el resto de la humanidad, y no seres pomposos o bueyes sagrados, como pretenden hacernos creer algunos historiadores.

Prefería componer música a memorizar en latín los nombres de huesos y músculos.

Al darse cuenta de que sus sinfonías distaban de igualarse a las de Mozart, se dedicó en grande a la literatura.

Pasaron los años, y al ver que el Servicio Médico de la India no sabía apreciar su diversidad de talentos, exclamó:
-¿Para qué trabajar?

Escribió una novela titulada "El hijo del oceano" (The Child of Ocean).

Ronald Ross, que era tan original como animoso, y que jamás hacía las cosas del mismo modo que los demás mortales.

En 1894, Ross con 36 años. "Había fracasado en todo lo que había intentado".

Era el blanco de la burla general, y los médicos sabihondos de Harley Street lo llamaban el "Julio Verne de la patología".

Jamás existió un investigador más inexperto embarcado en un problema tan complicado.

"Tengo el presentimiento del éxito: Siento algo semejante a una exaltación religiosa".

"No hay más que un método para llegar a la solución: ensayar y descartar, sin desaliento".

Ronal Ross sentía impulsos de arrojar por la ventana el microscopio que tenía rajada y oxidada -por su propio sudor- toda la armadura metálica.

He descubierto tu acción secreta ¡Oh, muerte desoladora!
Sé que esta cosa tan modesta Detendrá tu obra devastadora
¡Oh, muerte! ¿dónde está tu agijón? ¡Oh, tumba!
¿dónde está tu victoria?

¿Que era un pillo? Nada de eso: sólo tenía una pequeña debilidad: emborracharse a conciencia con ganja, una vez por semana.

Ronald Ross, el lunático, por un instante se imaginó ser un microbio del paludismo, y le escribió a Patrick Manson estas sorprendentes palabras:
-He descubierto que existo constantemente en tres de cada cuatro mosquitos alimentados con microbios de paludismo de los pájaros, y que aumento regularmente de tamaño, desde dos milésimas de milímetro, después de las treinta horas, hasta dos centésimas de milímetro pasadas cuarenta y ocho horas... Me encuentro en uno de cada dos mosquitos que han chupado de dos cuervos de sangre con parásitos.
 Se imaginaba ser uno de aquellos círculos moteados de azabache...

Podría pensarse que un hombre como Ross, loco de remate, transtorando como el sueño de un comedor de hasshish, podría jurarse, digo, que sería incapaz de llevar a cabo un experimento preciso. ¡Pues no! Helo aquí, sumergido en un experimento que habría sido el orgullo de Pasteur.

Le huyó el sueño; perió cinco kilos de peso, perdió la memoria.

"La humanidad la componen aquellos que trabajan, los que hacen que trabajan y quienes no hacen ninguna de las dos cosas".

Ronald Ross, quien recibió el premio nobel de 7 880 libras esterlinas, por su descubrimiento del mecanismo de la transmisión del paludismo de los pájaros por los mosquitos grises.

"Los hechos de la ciencia son más importantes que los hombres insignificantes que los descubren"

Walter Reed


La fiebre amarilla causaba más víctimas entre los soldados norteamericanos que las balas de los españoles.

...el fracaso sirvió para ponerlos sobre el buen camino.

La Comisión pasó a visitar al doctor Finlay, y este viejo caballero de quien todos se reían y a quien nadie hacía caso...

Lazear eligió el mosquito que consideró campeón en virulencia...

Kissinger y John J. Moran-. Nos ofrecemos voluntariamente por la causa de la humanidad y el interés de la ciencia.

...hubo gente ignorante recién llegada a Cuba, inmigrantes españoles a quienes venían muy bien los doscientos dólares...
Cinco de estos mercenarios a quienes podría llamar simplemente "inmigrantes españoles" o alos que designaré como 1, 2, 3 y 4 -como generalmente designan los cazadores de microbios a sus animales de prueba.

...inmigrantes ignorantes -poco más que animales-

"¡Qué hermosa es la ciencia!", pensaba Walter Reed.

La vida humana es sagrada.

Se le asignó una pensión de mil quinientos dólares anuales a la señora viuda del hombre que ahorró al mundo millones de dólares, sin contar el sinnúmero de vidas que salvó.

¿Y qué fue del soldado Kissinger? Lo convencieron para que aceptara ciento cincuenta dólares y un reloj de oro.

Pablo Ehrlich


Ehrlich se fumaba veinticinco cigarros al día: gustaba de beber en público un tarro de cerveza en compañía de su mozo de laboratorio...

Hay que aprender a matar microbios con balas mágicas.

Hoy día no existen cazadores de microbios que clavándonos la mirada nos digan que dos y dos son cinco, y Ehrlich era de esta clase de hombres.

"La vida es un sueño"

"La vida está basada en oxidaciones normales"

"Los sueños son funciones del cerebro y las funciones del cerebro son meras oxidaciones... los sueños son algo así como una fosforescencia del cerebro."

...estudiante "ambulante".

...todos coincidían en que era un pésimo estudiante.

...discutía con ellos, haciendo razonamientos puntillosos a lo Duns Escoto o Santo Tomás de Aquino.

"Es un hecho sumamente interesante que el único daño producido en los ratones sea convertirlos en bailarines."

lunes, 20 de marzo de 2017

Novela | 1984 | George Orwell

Voy a dejar lo que a Alma y/o a mi llamaron la atención de este libro que leí hace rato por agosto/septiembre  y ella por noviembre/diciembre del año pasado y que tenía ganas de hacerlo desde hace rato antes, lo empecé en el pasto de la facultad de filosofía y letras antes de entrar a trabajar como asesor telefónico del *264 de Telcel, como evidencia el libro tiene caca de pájaro en las primeras paginas, y lo terminé en el autobús aldamense un sábado antes de ir al mismo jale.


Primera Parte

Quizá, después de todo, resultaran ciertos los rumores de extensas conspiraciones subterráneas; quizá existiera de verdad la Hermandad. Era imposible a pesar de los continuos arrestos y las constantes confesiones y ejecuciones, estar seguro de que la Hermandad no era sencillamente un mito. Algunos días lo creía Winston; otros no. No había pruebas, sólo destellos que podían significar algo o no significar nada: retazos de conversaciones oídas al pasar, algunas palabras garrapateadas en las paredes de los lavabos, y, alguna vez, al encontrarse dos desconocidos, ciertos movimientos de las manos que podían parecer señales de reconocimiento. Pero todo ello eran suposiciones que podían resultar totalmente falsas.

La gente desaparecía sencillamente.

La herencia humana no se continuaba porque uno se hiciera oír sino por el hecho de permanecer cuerdo. Era ya una nopersona. No existía: nunca había existido.

No hablaba el cerebro de aquél hombre, sino su laringe.

Si quisieran podrían destrozar el Partido mañana por la mañana.

¿Por qué no protestarían así por cada cosa de verdadera importancia?

"Hasta que no tengan conciencia de su fuerza no se rebelarán, y hasta después de haberse rebelado, no serían conscientes. Éste es el problema".

Mientras continuaran trabajando y teniendo hijos, sus demás actividades carecían de importancia.

"los proles y los animales son libres"

Segunda Parte

...ella le cogió la mano y se la estrechó. No había durado aquello más de diez segundos y, sin embargo, parecía que sus manos habían estado unidas durante una eternidad.

Winston y Julia se abrazaron fascinados. Winston dejó de pensar y se limitó a sentir.

Allí había trabajado un año entero ayudando a la producción de libritos que se enviaban en paquetes sellados y que llevaban títulos como Historias deliciosas, o Una noche en un colegio de chicas, que compraban furtivamente los jóvenes proletarios, con lo cual se les daba la impresión de que adquirían una mercancia ilegal.

Quieren que estés a punto de estallar de energía todo el tiempo.

Sucia o limpia la habitación era un paraíso.

Pensó Winston que los mejores libros son los que nos dicen lo que ya sabemos.

Pero ninguna reforma ni revolución alguna han conseguido acercarse ni un milímetro a la igualdad humana.

...no era ya la igualdad humana un ideal por el que se convenía luchar, sino un peligro que había ser evitado.

A los proletarios se les puede conceder la libertad intelectual por la sencilla razón de que no tienen intelecto alguno.

"la cordura no depende de las estadísticas"

Era curioso pensar que el cielo era el mismo para todo el mundo, lo mismo para los habitantes de Eurasia y de Asia Oriental, que para los de Oceanía. Y en realidad las gentes que vivían bajo ese mismo cielo eran muy parecidas en todas partes, centenares o millares de millones de personas como aquella, personas que ignoraban mutuamente sus existencias, separadas por muros de odio y mentiras, y sin embargo casi exactamente iguales; gentes que nunca habían aprendido a pensar,  pero que almacenaban en sus corazones, en sus vientres y en sus músculos la energía que en el futuro habría de cambiar al mundo. ¡Si había alguna esperanza, radicaba en los proles!

Nosotros somos los muertos.

Sólo le importaba una cosa: estarse inmóvil y no darles motivo para que lo golpearan.

Tercera Parte

Al final se había convertido en un muñeco: una boca que afirmaba lo que le pedían y una mano que firmaba todo lo que le ponían delante.

Has preferido ser un loco, una minoría de uno solo.

Cuando te engañas a ti mismo pensando que ves algo, das por cierto que todos los demás están viendo lo mismo que tú.

Quizá no deseara uno tanto ser amado como ser comprendido.

Cuando por fin te rindas de nosotros, tendrá que impulsarte a ello tu libre voluntad.

Nunca podrás experimentar de nuevo un sentimiento humano. Todo habrá muerto en tu interior. Nunca más serás capaz de amar, de amistad, de disfrutar de la vida, de reírte, de sentir curiosidad por algo, de tener valor, de ser un hombre íntegro. Estarás hueco. Te vaciaremos y te rellenaremos de... nosotros.

-Yo creo que existo. -dijo con cansancio-. Tengo plena consiencia de mi propia identidad. He nacido y he de morir. Tengo brazos y piernas. Ocupo un lugar concreto en el espacio,

Mientras vivas, será eso para ti un enigma.

Cuando pensabas en el porqué es cuando dudabas de tu propia cordura.

Los proletarios no se sublevarán ni dentro de mil años ni de mil millones de años.

Los nazis alemanes y los comunistas rusos se acercaban mucho a nosotros por sus métodos, pero nunca tuvieron el valor e reconocer sus propios motivos.

El poder no es un medio, sino un fin en sí mismo. No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución; se hace la revolución para establecer una dictadura.

¿No comprendes, Winston, que el individuo es sólo una célula? El cansancio de la célula supone el vigor del organismo. ¿Acaso te mueres al cortarte las uñas?

La realidad está dentro del cráneo

solipsismo
  1. nombre masculino
    Doctrina filosófica que defiende que el sujeto pensante no puede afirmar ninguna existencia salvo la suya propia.
.
En nuestro mundo no habrá más emociones que el miedo, la rabia, el triunfo y el autorebajamiento. Todo lo demás lo destruiremos, todo. Ya estamos suprimiendo los hábitos mentales que han sobrevivido de antes de la Revolución, Hemos cortado los vínculos que unían al hijo con el padre, un hombre con otro y al hombre con la mujer. Nadie se fía ya de su esposa, de su hijo ni de un amigo. Pero en el futuro no habrá ya esposas ni amigos. Pero en el futuro no habrá ya esposas ni amigos. Los niños se les quitarán a las madres al nacer como se les quitan los huevos a la gallina cuando los pone. El instinto sexual será arrancado donde persista. La procreación consistirá en una formalidad anual como la renovación de la cartilla de racionamiento. Suprimiremos el orgasmo. Nuestros neurólogos trabajan en ello. No habrá lealtad; no existirá más fidelidad que la que se debe al Partido, ni más amor que amor al Gran Hermano. No habrá risa, excepto la risa triunfal cuando se derrota a un enemigo. No habrá arte, ni literatura, ni ciencia. No habrá ya distinción entre la belleza y la fealdad. Todos los placeres serán destruidos. Pero siempre, no lo olvides, Winston, siempre habrá el afán de poder, la sed de dominio, que aumentará constantemente y se hará cada vez más sutil. Siempre existirá la emoción de la victoria, la sensación de pisotear a un enemigo indefenso. Si quieres hacerte una idea de cómo será el futuro, figúrate una bota aplastando un rostro humano... incesantemente.


Los hombres son infinitamente maleables. O quizá hayas vuelto a tu antigua idea de que los proletarios o lo esclavos se levantarán contra nosotros y nos derribarán. Desecha esa idea. Están indefensos, como animales. La Humanidad es el Partido. Los otros están fuera, son insignificantes.

-¿Acaso crees en dios, Winston?
-No.
-Entonces, ¿qué principio es ese que ha de vencernos?
-No sé. El espíritu del Hombre.
-¿Y te consideras tú un hombre?
-Sí.
-Si tú eres un hombre, Winston, es que eres el último.
(Orwell afirmó que se le había ocurrido la idea de escribir la novela en 1943, y que aún dudaba entre titularla The Last Man in Europe (El último hombre de Europa) o Nineteen Eighty-Four (Mil novecientos ochenta y cuatro))
"No ocurre en realidad. Lo imaginamos. Es una alucinación".

Todo ocurre en la mente y sólo lo que allí sucede tiene una realidad.

Era tan precisa la estupidez como la inteligencia y tan difícil de conseguir.

La mejor manera de ocultar un secreto es ante todo ocultárselo a uno mismo.

Morir odiándolos, ésa era la libertad.

No basta que le obedezcas; tienes que amarlo.

Es sólo un instinto que no puede ser desobedecido.